viernes, 1 de julio de 2016

HOTEL AIGUACLARA


Hay algo de colonialismo exótico en el Aiguaclara, lo que no sorprende demasiado si consideramos que este palacio fue construido en 1866 por un hombre de negocios que había hecho fortuna en Cuba. El resultado es una arquitectura volcada en el entorno, con detalles en el interior, como pantallas de pergamino en las lámparas, que son un salto al pasado.

Las deliciosas habitaciones han sido decoradas, como era de esperar, con piezas antiguas compradas localmente y cuidadosamente combinadas con arte moderno, en las que no faltan suelos de baldosa, ventanas que van del suelo al techo o puertas de madera originales. Algo que hay que destacar en este hotel es el restaurante. La cocina es excelente – sirviendo una mezcla de platos catalanes y mediterráneos – y el toldo se extiende hasta el jardín donde la gran estrella es un cerezo centenario, que alegrará nuestras comidas.
Aparte de todas estas virtudes, otra cosa que diferencia este hotel son los dueños – Clara y Joan. Se enamoraron del sitio, lo restauraron y, gracias a Dios, respetaron las raíces del local. Aparte de esto, son unos magníficos anfitriones de quienes los visitantes sólo tienen palabras de elogio. Begur es una preciosidad de pueblo, situado en lo que muchos consideran la mejor parte de la Costa Brava y el perderse por sus calles adoquinadas tratando de llegar al castillo es algo imprescindible.
Sant Miguel 2
17255 Begur
Cataluña, España

Fotos: Hotel AiguaclaraTripAdvisor
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